Los masajes son una terapia reconocida desde tiempos antiguos. Aunque existen muchas formas de masajes bien definidas en realidad todos los masajes son diferentes.

 

Masaje Kobido


Kobido significa “antiguo camino de la belleza”. La leyenda dice que durante siglos fue una de las terapias favoritas de las emperatrices japonesas que lucían como porcelanas. Hoy es una técnica renovada, ideal para quienes buscan quitarse unos años sin acercarse al bisturí.


Se cree que el masaje kobido nació en el Japón guerrero. Los samuráis, al parecer, se daban masajes en la cara para calmar la mente después de arduas batallas y potenciar su fuerza interior.

“Kobido es otro masaje de la rica tradición oriental. Consiste en una serie de fluctuaciones entre movimientos rápidos y lentos para mejorar la circulación más profunda del rostro, el cuello, los hombros y la parte superior del pecho”, precisa el especialista.


Sin embargo, una emperatriz notó que este tratamiento producía una apariencia luminosa y que, además, calmaba los dolores de cabeza. La soberana se llevó la idea a la casa imperial y a partir de entonces se puso de moda entre los miembros de la realeza.


Masaje Ayurveda

Como su nombre bien indica, el masaje ayurveda o masaje ayurvédico proviene de la Ayurveda, Medicina tradicional india. Igual que el yoga, la meditación o la utilización de productos naturales y plantas, se encuentra entre las numerosas técnicas en las que se basa esta antigua medicina de más de 5.000 años pero que aún hoy en día se practica y está reconocida por la organización mundial de la salud.

Igual que la medicina tradicional china, la Ayurveda considera que el cuerpo y el espíritu están ligados y considera al ser en su totalidad. Según esta medicina, el cuerpo está atravesado por un “soplo vital” llamado Prâna. Cuando este flujo energético se perturba, principalmente debido al estrés o una mala higiene de vida, el organismo sufre numerosas disfunciones (dolores de cabeza, digestivos, dolores, mal estar).

Ayudándose de presiones y otros movimientos sobre algunas partes del cuerpo, los masajes buscan el restablecimiento de la circulación del soplo vital. Existen una decena de masajes, determinados según la persona. Con esta base, el más practicado es el abhyanga.

Masaje Relajante

Estos masajes se utilizan para armonizar el sistema nervioso, consiguiendo un determinado grado de relajación muscular, contribuyendo a que el individuo recupere y mantenga el equilibrio psicofísico.

Masaje descontracturante

En esta técnica de masaje se aplican manipulaciones localizadas sobre uno ó varios puntos musculares contracturados. Con el uso de cremas y aceites neutros para la total protección de tu piel, este masaje activa la circulación y la nutrición de los tejidos, también actúa sobre las venas y linfáticos acelerando el vaciamiento de los mismos.